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Intolerancia y discriminación de los cristianos en Europa

por maria
domingo, 12 de diciembre del 2010 a las 20:47
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CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 12 de Diciembre de 2010 ( ZENIT.org ) .- A la Santa Sede le preocupa El Nuevo Fenómeno de la intolerancia y discriminación de los cristianos en Europa, asegura El Portavoz vaticano.

El padre Federico Lombardi SI, director de la Oficina de Información, ha comentado en El Último editorial de "Octava Dies", semanario del Centro Televisivo Vaticano, El Informe del "Observatorio Sobre la intolerancia y Las discriminaciones contra los cristianos en Europa", Relativo uno los ultimos Cinco Años, CMDA 10 de Diciembre en Viena (cf. http://www.intoleranceagainstchristians.eu ).

"La Importancia del Nuevo Informe està precisamente en PONER de aliviar Una Amplia y detallada serie de Ejemplos de intolerancia contra los cristianos en Europa: Actos de vandalismo, de odio, contra Iglesias y Símbolos Religiosos, Manifestaciones de odio y ofensas contra personas", Afirma Sacerdote jesuita el.

"Una base de Es Sobre La Cual sí pueden evaluar Las Dimensiones y la Naturaleza del Fenómeno", diciendo Sigue.

"Una Ocasión IMPORTANTE Para La Reflexión El Compromiso y, sin Solamente párr El Que està comprometido activamente en la Defensa del Cristianismo y de Valores consenso, sino also párrafo TODAS Las Personas honestas, Que DeSean realmente tutelar los Valores de Tolerancia y Libertad de Expresión y de la religión ".

Citando El histórico Discurso de Benedicto XVI en El Salón Westminster de Londres, El Portavoz Que señala: «La resolución de la religión no es sin heno Que Problema Que, Sino Que sin factor contribuye de Manera vitales Público al debate".

"Los Ingleses Lo Han escuchado y Atención Con Respeto. Nuestro Anhelo seria Que los Other also he aquí hicieran", reconoce El padre Lombardi.

En Este Sentido destaca Que en la cumbre de la Organización Para La Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), celebrada en Astaná, Dias UNOS liebre, El Cardenal del Caso de Estado, Tarcisio Bertone, afirmaba Con decisión Que la "comunidad Combatir Agregar una nueva Notificación Internacional la intolerancia y la discriminación contra los cristianos Con La Misma determinacion Con Lo Que Lo hace contra La Lucha y El odio respecto un Otras Comunidades Religiosas ".

Violencia no cambia el mundo sino silenciosa luz de la verdad y el amor de Dios, dice Benedicto XVI

por maria
domingo, 12 de diciembre del 2010 a las 17:06
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VATICANO, 12 Dic. 10 / 10:25 am (ACI)

En su visita pastoral a la parroquia romana de San Maximiliano Kolbe esta mañana, el Papa Benedicto XVI señaló que ni las violentas revoluciones ni las grandes promesas cambian el mundo, sino la silenciosa luz de la verdad y el amor de Dios.

En la homilía de la Misa que presidió en la citada parroquia el Santo Padre se refirió al Evangelio de hoy en el que Juan Bautista envía a dos de sus discípulos le preguntan a Jesús si es el Mesías que ha de venir “¿O debemos esperar a otros?”

“En los últimos dos o tres siglos muchos han preguntado ‘¿pero eres realmente tú? ¿O el mundo debe ser cambiado de modo más radical? ¿No lo haces tú?’. Y han venido tantos profetas, ideólogos y dictadores, que han dicho: ‘¡No es él! ¡No ha cambiado el mundo! ¡Somos nosotros!’”

Estos hombres, prosiguió el Papa, “han creado sus imperios, sus dictaduras, sus totalitarismos que habrían cambiado el mundo. Y lo cambiaron, pero de modo destructivo. Hoy sabemos que de estas grandes promesas no ha quedado sino un gran vacío y una gran destrucción. No eran ellos entonces”.

Y así, “debemos ver de nuevo a Cristo, preguntarle: ‘¿eres tú?’. El Señor, en el mundo silencioso que le es propio, responde: ‘Vean lo que he hecho. No he hecho revoluciones cruentas, no he cambiado con fuerza el mundo, sino que he encendido muchas luces que forman, en el tiempo, un gran camino luminoso en los milenios”.

Como ejemplo de estas luces que el Señor “enciende” en la historia, el Papa presenta a San Maximiliano Kolbe, “que se ofreció a morir de hambre para salvar a un padre de familia. ¡En qué gran luz se convirtió! ¡Cuánta luz se hizo con esta figura que alentó a otros a donarse, a estar cercanos a los sufrientes y los oprimidos!”

“Pensemos en el padre que era para los leprosos Damián de Veuster, que vivió y murió con y para ellos, y así llevó luz a esta comunidad. Pensemos en la Madre Teresa, que ha dado luz a tantas personas, que luego de una vida sin luz, murieron con una sonrisa porque fueron tocadas por la luz del amor de Dios”.

“Y así podremos continuar y veremos cómo el Señor ha dicho en la respuesta a Juan, que no es la violenta revolución del mundo, ni las grandes promesas las que cambian al mundo, sino la silenciosa luz de la verdad, de la bondad de Dios que es el signo de Su presencia y nos da la certeza de que somos amados profundamente y que no somos olvidados, no somos un producto de un caso, sino una voluntad de amor”.

De esta forma, explica el Papa, “podemos sentir la cercanía de Dios. ‘Dios está cerca, dice la Primera Lectura de hoy, está cerca pero nosotros estamos con frecuencia lejos. Acerquémonos, vayamos a la presencia de su luz, recemos al Señor y en el contacto de la oración convirtámonos nosotros mismos en luz para los otros”.

Este es el sentido de la Iglesia parroquial: “entrar allí, en coloquio, en contacto con Jesús, con el Hijo de Dios, así nosotros mismos nos convertimos en una pequeñas luz que Él ha encendido y la llevamos al mundo que necesita ser redimido”.

“Nuestro espíritu debe abrirse a esta invitación y así caminar con alegría al encuentro de Navidad, imitando a la Virgen María, que ha esperado en la oración, con íntima y alegre trepidación el nacimiento del Redentor. ¡Amén!”

Sexo, drogas y Rock and roll y despues la jubilación de ancianos y directamente a la eutanasia, así termina con las pensiones, este tío se carga España entera, pero España le ha votado, incultooossss

por maria
domingo, 12 de diciembre del 2010 a las 11:21
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El retiro a los 65 se jubila pronto

El Gobierno aplicará algunas excepciones en la extensión de la vida activa a 67 años

L. ABELLÁN / M. V. GÓMEZ - Madrid - 12/12/2010

Consulta las claves del sistema de pensiones y su reforma.

La jubilación a los 65 años va camino de convertirse en un anacronismo. Tras varios meses de titubeos, el Gobierno renuncia por primera vez a los eufemismos en el debate sobre la reforma de las pensiones, la más importante de las tareas pendientes. La referencia a los 67 años como edad de retiro había permanecido en la agenda oculta del Ejecutivo prácticamente desde que la formuló, hace ya casi un año. El presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, nunca ha renunciado a ese giro radical en el sistema público, aunque tanto él como sus ministros han sorteado la mención expresa para evitar la confrontación política y social. Pero los tabúes sobre la edad legal han acabado.

 

 

¡Ah! y  los parados de larga duración que este gobierno ha quitado la ayuda de 400 euros, iros a comer a su casa, porque los comedores sociales ya no dan a basto.

¡IROS A COMER A SU CASA!!!!



Las últimas de Tarazona

por maria
domingo, 12 de diciembre del 2010 a las 11:07
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En Maluenda (Zaragoza) resiste el último de los cuatro conventos de carmelitas que había en la Diócesis de Tarazona. Se sostiene con la savia nueva de las vocaciones llegadas del extranjero

ROBERTO PÉREZ / ZARAGOZA

Día 12/12/2010 - 10.43h

Viernes, diez de la mañana. El frío cala en la calle y también dentro del convento de las Carmelitas Descalzas de Maluenda, cerca de Calatayud. Se ven radiadores, pero la calefacción no está encendida. «Hoy le he dicho a una de nuestras hermanas peruanitas que podíamos ir poniendo la calefacción, pero me ha dicho que no, que aún no hace mucho frío». Quien nos habla al otro lado de la verja, en la sala donde reciben a las visitas, es la priora del convento, la madre María Concepción del Niño Jesús. No hay termómetro visible, pero probablemente no marcaría más de diez grados en la estancia. Aunque haya que hacer filigranas para ajustar los gastos, la priora nos aclara que si aún no han encendido la calefacción no ha sido por eso: «Lo hacemos por amor a Dios, porque queremos ser pobres y austeras, vivir la vida que el Señor vivió». Le sonríe la cara al decirlo.

 

FABIÁN SIMÓN

En el rezo del Angelus

Maluenda es el último convento de carmelitas descalzas que queda en activo en la Diócesis de Tarazona, donde había cuatro hasta hace pocos años. En los tres últimos lustros fueron cerrando el que había en Calatayud y los dos que existían en la localidad de Tarazona. La falta de vocaciones los condenó a desaparecer. El proceso siempre es el mismo en estos casos: un convento se queda con pocas monjas de edad avanzada, incapaces de valerse por sí mismas; al final la necesidad se impone, la congregación correspondiente las traslada a otras comunidades y el convento cierra.

Las españolas, octogenarias

La pena aprieta en el alma de quienes viven esta situación, y en ese momento —nos explica la priora de Maluenda— la fe ayuda a pasar el mal trago. Ella no lo ha vivido en primera persona, pero sí que ha compartido ese dolor con las ancianas carmelitas que hace diez años tuvieron que dejar el monasterio de Calatayud. «He estado muy cerca de ellas y lo he sufrido mucho. El convento es nuestra casa, la amamos... El corazón es de carne y donde vive, allí arraiga».

Un buen número de conventos de clausura resisten gracias a la inmigración, a las monjas llegadas de otros países, sobre todo de Hispanoamérica. Si no fuera por estas vocaciones, la vida de la clausura se mantendría a duras penas a estas alturas. En Maluenda hay catorce carmelitas, cinco de ellas peruanas. Las nueve españolas tienen más de 80 años; las peruanas, 27, 28, 30 y 49 años. Hay monasterios en España de esta misma orden en los que son amplia mayoría las monjas llegadas del extranjero. Cuenta la priora de Maluenda que sabe de uno en el que «hay dos españolas y once peruanas».

Es una realidad que nunca se pudieron imaginar quienes, como la madre María Concepción, ingresaron en el Carmelo hace más de medio siglo. Ella llegó en 1952, con 25 años. Era una joven de capital, nació y se crió en Zaragoza, estudió Bachillerato, aprobó unas oposiciones y trabajó en las oficinas de la organización sindical de la época, en el centro de Zaragoza. Pero tenía claro que, en cuanto pudiera, se convertiría en carmelita descalza, en la vida de la clausura que conocía desde niña porque «vivíamos en la calle Larripa y allí mismo estaban los padres carmelitas». «Dios llama, y cuando lo hace hay que seguirle, no puedes evitarle». Lo relata de nuevo con una sonrisa, con la felicidad de haber sentido la fuerza de esa llamada.

En aquella época, relata la priora de Maluenda, «era raro el año que no entraban en el convento una o dos jóvenes. Cuando ingresé yo, en tres meses entramos tres. Estábamos deseando que sonara la campana del convento para poder entrar». ¿La campana?, le preguntamos. «Sí, la campana... el toque que se hacía cuando fallecía una monja». ¿Tan fuerte era el deseo de entrar como para desear que muriera una monja? «Bueno —nos contesta—, tanto como eso..., pero sí, sí, teníamos ganas porque así por fin había una vacante y entrábamos en el convento».

Una década después, el número de vocaciones ya empezó a decaer, y en poco tiempo lo que antes era algo habitual se convirtió en excepción. Cada vez eran menos las jóvenes que estaban dispuestas a dedicar su vida a la clausura. En el convento de Maluenda, por ejemplo, la última española que ingresó lo hizo en 1975.

«Somos muy felices»

La vida en un convento de clausura es dura. Austeridad, dedicación absoluta a la oración y al trabajo, renuncia a las comodidades materiales... En plena era de la globalización, de las tecnologías, de internet, tras la puerta de este monasterio lo que hay es silencio, quietud, calma y sencillez absoluta, rotunda. El tiempo parece haberse detenido en un día a día que dista poco del que transcurría siglos atrás, cuando se fundó esta comunidad del Carmelo en Maluenda. «La puerta es la original de cuando se construyó», nos indica con orgullo la priora señalando las hojas de veterana y bien cuidada madera que dan paso al claustro del convento. ¿Con tan poco, con una vida dedicada a la oración y al trabajo, con tanta austeridad, son felices hermana? La madre no duda ni un segundo: «Claro que lo somos. Si no fuéramos felices aquí no se podría estar, y estamos porque lo deseamos. Tenemos todo lo que necesitamos, porque la necesidad no tiene ley».

Respecto a la falta de vocaciones, que se tiene que suplir con las que llegan de otros países, la priora del monasterio de Maluenda cree que se debe al materialismo que se ha implantado en la sociedad y que ha ido minando la religiosidad. «La gente de la calle no tiene la culpa —reflexiona—. Lo que ocurre es que han quitado a Dios de la cultura. Cuando nos va bien nos creemos poderosos y suficientes, pero cuando te das cuenta de lo poco que eres y vuelves los ojos a Dios... Creerse uno que se vale a sí mismo es una equivocación».

En este convento bordan lo que se les lleva, lavan y preparan ropa que les llega desde las parroquias, y también tienen su propia huerta. «Teníamos mil árboles, pero ya no podíamos conducir el tractor —nos explica la madre María Concepción—, los precios a los que se vendía la fruta no daban de sí y también faltaba mano de obra, así que tuvimos que ir dejando la explotación y la reducimos a unos cuantos melocotoneros, manzanos, ciruelos y perales».

Están al día de lo que ocurre en el mundo a través de lo que hablan con sus familiares y de quienes las visitan. En el convento no hay aparato de radio, ni lo echan de menos. Televisor sí, pero pocas veces lo encienden. «La última vez fue para seguir la visita del Papa a España. Programas profanos no vemos ninguno. Solo la Santa Misa del domingo si alguna hermana enferma lo desea, y poco más. Desde que nos han puesto otro mando más —se refiere al de la TDT— me veo negra para que salga el programa que tiene que salir», cuenta con gracia la priora. «Eso sí, me pongo delante de la tele y hasta que no doy con lo que tenemos que ver no me quito y lo vemos todas», por si aparece alguna escena que considera inapropiada. Lo cuenta con simpatía, alejada de cualquier tono de censura.

Ha pasado el mediodía. Hemos compartido con estas carmelitas la oración del Ángelus y nos despedimos. Tras los muros sigue la vida de este convento del siglo XVIII. Seguirán trabajando en la clausura, y rezando. «Nuestra misión es rogar por la Iglesia y por el mundo, también por los pecadores que no rezan. Y por los políticos —apunta al final la priora—, para que los que legislan vean lo que es la verdad».

Reja tras la cual se ven de espaldas unas monjas de hábito blanco mirando al altar

Tercer domingo de Adviento: Una provocadora alegría

por maria
domingo, 12 de diciembre del 2010 a las 10:55
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Por monseñor Jesús Sanz Montes, ofm.

OVIEDO, viernes, 10 de diciembre de 2010 (ZENIT.org).-  Publicamos el comentario al Evangelio del próximo domingo, 12 de diciembre, segundo de tercero de Adviento (Mateo 11,2-11), redactado por monseñor Jesús Sanz Montes, ofm, arzobispo de Oviedo, administrador apostólico de Huesca y de Jaca. 

Podría parecer casi una burla, o al menos una provocación, la de invitar nada menos que a la alegría en estos momentos de hondas dificultades en tantas personas. Pero he aquí que este tercer domingo de Adviento, se le llama domingo gaudete (alegraos), porque la alegría forma parte de este tiempo de espera. No era fácil y halagüeña la situación desde la que hablaba Isaías. El profeta tuvo que experimentar el vértigo de anunciar esperanza en medio de un pueblo desesperanzado; anunciar alegría y fiesta, a un pueblo que fatalmente se iba resignando con la tristeza y el luto. Y esto es lo que hizo Isaías: ¿veis el desierto y los yermos? ¿veis el páramo y la estepa? Pues florecerán como florece el narciso, y se alegrarán con un gozo de alegría verdadera. ¿Tenéis la sensación de soledad, de abandono, de que vuestra situación no hay nada ni nadie que la pueda cambiar? Pues no pactéis con la tristeza y que el miedo no llene vuestro corazón, sed fuertes, no temáis: vuestro Dios viene en persona, para resarciros y salvaros. Y como quien está ciego y vuelve a la luz, como quien sufre sordera y se le abren los oídos, como quien renquea de cojera y salta como un ciervo, como quien se amilana como mudo y consigue cantar... así, así veréis que se termina vuestro destierro, vuestra soledad, vuestra tristeza, vuestra pesadumbre..., y volveréis a vuestra tierra como rescatados del Señor.

¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro? -le preguntarán a Jesús los discípulos del Bautista-, y Jesús responderá: decidle a Juan lo que estáis viendo y oyendo:los ciegos ven, los inválidos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan, a los pobres se les anuncia la Buena Noticia. La alegría profetizada por Isaías tomaba rostro y nombre: Jesús.

A nosotros, cristianos que recorremos este Adviento con el deseo de no repetir cansinamente el de años anteriores, se nos dirige también una invitación a la alegría. Cada uno tendrá que reconocer cuáles son sus desiertos, sus yermos, sus páramos y estepas; cada uno tendrá que poner nombre a la ceguera, la sordera, la cojera o la mudez de las que nos habla este Domingo la Palabra de Dios. Pero es ciertamente en toda esa situación donde hemos de esperar a quien viene para rescatarnos de la muerte, de la tristeza, del fatalismo. Y somos llamados a testimoniar ante el mundo esa alegría que nos ha acontecido, que se ha hecho también para nosotros el Rostro, la Carne y la Historia de Jesucristo. Entonces la alegría deja de ser un lujo y se convierte en una urgencia, en un catecismo, en una evangelización. Esta es la alegría que esperamos y que se nos dará por quien está viniendo.

 

Dios y las riquezas

por maria
sábado, 11 de diciembre del 2010 a las 23:43
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Mateo 6, 24

16:13 Ningún servidor puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se interesará por el primero y menospreciará al segundo. No se puede servir a Dios y al Dinero".
16:14 Los fariseos, que eran amigos del dinero, escuchaban todo esto y se burlaban de Jesús. 
16:15 Él les dijo: "Ustedes aparentan rectitud ante los hombres, pero Dios conoce sus corazones. Porque lo que es estimable a los ojos de los hombres, resulta despreciable para Dios.

18:18 Un hombre principal le preguntó, diciendo: Maestro bueno,¿qué haré para heredar la vida eterna? 
18:19 Jesus le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo Dios. 
18:20 Los mandamientos sabes: No adulterarás; no matarás; no hurtarás; no dirás falso testimonio; honra a tu padre y a tu madre. 
18:21 Él dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. 
18:22 Jesús, oyendo esto, le dijo: Aún te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme. 
18:23 Entonces él, oyendo esto, se puso muy triste, porque era muy rico. 
18:24 Al ver Jesús que se había entristecido mucho, dijo: ¡Cuan dificilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas! 
18:25 Porque es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios. 
18:26 Y los que oyeron esto dijeron: ¿ Quién, pues, podrá ser salvo?
18:27 El les dijo: 
Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios. 
18:28 Entonces Pedro dijo: He aqui, nosotros hemos dejado nuestras posesiones y te hemos seguido. 
18:29 Y él les dijo: De cierto os digo, que no hay nadie que haya dejado casa, o padres, o hermanos, o mujer, o hijos, por el reino de Dios, 
18:30 que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna.


Gobierno anuncia que Valle de los Caídos abrirá el 19 de diciembre

por maria
sábado, 11 de diciembre del 2010 a las 16:55
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MADRID, 10 Dic. 10 / 09:27 am (ACI/Europa Press)

El ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, ha anunciado este jueves que eldomingo 19 de diciembre se reabrirá "definitivamente" la basílica del Valle de los Caídos, después de colocar un túnel, una especie de "finger" aeroportuario, a la entrada del templo.

Jáuregui ha dicho ante la Comisión Constitucional del Senado que, tras un año con problemas de seguridad porque la escultura de la Piedad de Juan de Ávalos, situada justo en la entrada, sufría desprendimientos, en los próximos días estará terminada la obra que permitirá reabrir el templo para su uso religioso.

El ministro ha reconocido que los problemas de seguridad en el templo, que ha obligado a cerrarlo durante casi un año, ha ocasionado "problemas importantes con la comunidad que gestiona el templo".

Añadió que ha hablado con el abad benedictino y que la solución prevista ha sido acordada con él. Así, ha confiado en que los trabajos estén terminados para poder abrir el templo el domingo 19.

JAJA ¿Acaso saben los cerditos de los laicos ¿Que significa la Navidad?

por maria
sábado, 11 de diciembre del 2010 a las 16:16
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¿Se está perdiendo la Navidad?

Juan Manuel De Prada

Navidad laica

 


 

 

 

 


Se discute en estos días si la Navidad ha dejado de ser una fiesta religiosa, para convertirse en una mera orgía consumista, aderezada con unas dosis de humanitarismo de pacotilla, que es manifestación farisaica muy del gusto de nuestra época. Creo que este debate no es sino una excusa o subterfugio que nos evita incursionar en otro mucho más hondo y peliagudo, que es el debate sobre la naturaleza de la felicidad. El hombre contemporáneo persigue la felicidad como si de una formula química se tratase, algo así como un revulsivo o catalizador que actúa sobre nuestro ánimo, infundiéndole una «sensación de bienestar».

 Naturalmente, esta búsqueda suele saldarse con un fracaso, pues en el mejor de los casos esa sensación resultará pasajera, apenas un analgésico que distrae por unos pocos días el dolor en sordina que martiriza al hombre cuando decide amputarse, escindirse, renegar de un elemento que le es consustancial. No hay felicidad sin una aceptación plena de lo que somos; y lo que somos incluye una dimensión religiosa, o si se prefiere trascendente, que no se puede extirpar sin un grave menoscabo de nuestra propia naturaleza.



 El hombre contemporáneo, al expulsar a Dios de su horizonte vital, se ha convertido en un ser demediado y, por lo tanto, infeliz; y, como el manco que en los días que preludian tormenta siente un dolor fantasmagórico en el brazo que le ha sido arrancado, el hombre contemporáneo siente en las fechas navideñas esa amputación que ha infligido a su propia naturaleza como una carcoma o una desazón angustiosa que trata de combatir mediante lenitivos euforizantes. Una vez extinguidos sus efectos, vuelve a sentir el dolor de la amputación, y otra vez vuelve a ensordecerlo con esos lenitivos que, como la morfina, a la vez que lo alivian lo esclavizan y embrutecen. A veces, entre los vapores de la morfina, brota en el hombre contemporáneo la reminiscencia de una nostalgia, que confunde con alguna estampa más o menos idílica de su niñez y que, a la postre, no es sino añoranza de aquel estado originario en que aún no había renegado de su apetito de trascendencia y espiritualidad.

 Los lenitivos que el hombre contemporáneo ha ideado para acallar la protesta de su naturaleza son de diversa índole: desde el consumismo desmelenado y bulímico hasta ese humanitarismo falsorro que ,despojado de su requisito primordial (la consideración del prójimo como recipiente sagrado), se queda en puro aspaviento, pasando por la torpe satisfacción de placeres primarios, puramente fisiológicos. Cuando se habla de «Navidad laica» se está designando, en realidad, esa infelicidad que el hombre contemporáneo vive como una amputación y trata de paliar mediante colocones de morfina. Pues la Navidad, antes que nada, es la fiesta a través de la cual el hombre reconoce la presencia de Dios en la aventura humana y, por tanto, la dimensión trascendente de su propia vida. Cuando Dios nace, algo bueno y nuevo nace dentro de cada hombre, en su más ensimismada esencia. Al asumir como propio ese ingrediente divino, el hombre se siente más completo y conforme consigo mismo; y de esa conformidad brota, como una irradiación que no declina su llama, la verdadera felicidad.



 Despojada de esa significación honda y primordial, la Navidad se convierte en una trágica búsqueda de lenitivos y analgésicos, un vagabundaje desesperado en pos de una quimera. El hombre contemporáneo que celebra una «Navidad laica» es, en cierto modo, como ese gallo descabezado que corretea poseído por la desazón mientras se desangra; aunque no lo sepa, es tan sólo un muerto que camina, pues ha extraviado la fuente de la que mana su felicidad.

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Ultimo Mensaje, 2 de diciembre de 2010  - Mensaje dado por la Virgen a través de Mirjana. 

Queridos hijos, hoy oro aquí con vosotros para que encontréis la fuerza de abrir vuestros corazones y, de esta manera, conocer el inmenso amor de Dios sufriente. Gracias a ese amor Suyo, bondad y dulzura, yo estoy con vosotros. Os invito para que este tiempo particular de preparación, sea tiempo de oración, penitencia y conversión. Hijos míos, vosotros necesitáis a Dios. No podéis seguir adelante sin Mi Hijo. Cuando comprendáis y aceptéis esto, se realizará lo que se os ha sido prometido. Por medio del Espíritu Santo nacerá en vuestros corazones el Reino de los Cielos. Yo os conduzco a eso. ¡Gracias!  

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La misión de transfigurar el mundo
Por monseñor Carlos Osoro

VALENCIA, sábado, 11 diciembre 2010 (ZENIT.org).- Publicamos la carta que ha enviado el arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro, con el título "La misión de transfigurar el mundo".

Cuando estamos en plena celebración del Adviento, cuando acabamos de escuchar este domingo pasado cómo Juan Bautista nos decía, "convertíos, porque está cerca el Reino de Dios", hagamos la misión de transfigurar el mundo. Cuando la Palabra del Señor nos invitaba a una "metanoia", a un cambio de mentalidad, de orientación, a una transfiguración de nuestra vida, descubrimos que la invitación era a cambiar nuestra manera de pensar, a abrirnos a la posibilidad de que nuestras ideas, convicciones y seguridades, que a veces no coinciden con las de Dios, se vayan transfigurando. ¡Qué fondo de belleza aparece en el horizonte de nuestra existencia, al ver con suma claridad que nuestra misión de cristianos es la de transfigurar el mundo! Y el fondo es de tal belleza porque descubrimos que la tarea del cristiano no es revolucionar el mundo, sino transfigurarlo tomando la fuerza de Jesucristo que nos convoca a la mesa de su Palabra y de la Eucaristía, para gustar el don de su presencia, formarnos en su escucha y vivir cada vez más conscientemente unidos a Él, Maestro y Señor.

Si cuando nos referimos a la Transfiguración del Señor, hablamos del cambio de aspecto de Jesús en presencia de sus tres discípulos predilectos, cuando nos referimos a la transfiguración del mundo, tendremos que tener presente el cambio que este mundo experimenta con la presencia en él de los cristianos, con la "metanaoia" producida en sus vidas fruto del encuentro con Jesucristo. ¡Qué belleza tiene un texto de la Carta a Diogneto para explicar esta misión de transfigurar el mundo! Describe a los cristianos así: "lo que el alma es en el cuerpo, los cristianos son al mundo" (Carta a Diogneto, 6). ¡Qué fuerza y qué belleza tiene la descripción que hace de los cristianos en el mundo!: "los cristianos no se distinguen del resto de la humanidad por su país, su lenguaje o sus costumbres. Tampoco porque vivan en ciudades exclusivas, hablen un dialecto peculiar o practiquen un excéntrico estilo de vida... Antes bien, viven en Grecia o en ciudades bárbaras, cada uno en el lugar que decide o le corresponde, y siguen las costumbres locales en el vestir y el comer y en cualquier otro aspecto de vida, demostrando al tiempo un inusual carácter de su propia ciudadanía. Viven en las mismas tierras pero siempre como extraños; participan en todo como ciudadanos, permaneciendo en todo como extranjeros. Todo país extranjero es su patria, y su descendencia, pero no exponen a sus vástagos. Comparten sus comidas pero no sus esposas. Ellos están en la carne pero no viven de acuerdo a la carne. Viven en la tierra pero son ciudadanos del cielo. Obedecen las leyes establecidas, pero en su vida privada transcienden las leyes" (Carta a Diogneto, 5, 1-10).

Asumamos la misión de transfigurar este mundo que, desde la óptica cristiana, es tanto lugar de acción de Dios en la historia, como antesala de nuestro verdadero hogar que es la ciudad del Dios vivo, como nos dice la carta a los Hebreos (cf. Heb 12, 22). Transfigura el mundo quien sabe hacer con todas las consecuencias la confesión cristológica básica de la Iglesia, "Jesucristo es el Señor" (Flp 2, 11), que es quien le da el único fundamento para la esperanza cristiana. Porque una cosa es el optimismo y otra la esperanza cristiana, dado que ésta está construida sobre la transformadora convicción de que Jesús es Señor. ¿Dónde los cristianos obtienen el valor para comprometerse con el mundo hasta llegar a su transfiguración? Nos lo ha dicho Hans Urs von Baltasar cuando encuentra el origen de lo que llama "la valentía para proseguir por el sendero de la historia" en la convicción de que el Verbo se hará carne y habitará entre nosotros, lleno de gracia y de verdad. Solamente el cristiano tiene la valentía de afirmar el presente porque Dios lo ha afirmado. Él se hizo hombre como nosotros. Él vivió nuestra alienación y murió en nuestro valle de lágrimas. Él nos enseñó la plenitud de la gracia y la verdad aquí y ahora. 

Hay que transfigurar este mundo y para ello la Iglesia no tiene una agenda, pero esto no quiere decir que no tenga nada que decir al mundo. Entre otras cosas, le quiere decir que le dé espacio legal, social y psicológico para su ministerio de la palabra, del sacramento y de la caridad. El mundo debe de dejar a la Iglesia ser la Iglesia, es decir, una realidad en la naturaleza de un sacramento, un signo e instrumento de la comunión con Dios en la unidad de todos los hombres. En el fondo y en la forma, la Iglesia requiere del mundo que le permita ser ella misma. Por otra parte, también el mundo debe de considerar la posibilidad de su redención. Sabemos que el mundo no siempre acepta agradecidamente el mensaje de la Iglesia, que le está recordando que podría necesitar redención y que esa redención que necesita ha sido realizada por Cristo y en Cristo. La proclamación de esta verdad y la invitación a considerar esta posibilidad en nuestro mundo occidental encuentra, no tanto un rechazo directo, sino una especie de indiferencia social. Pero esto mismo es un riesgo tremendo, pues un mundo que renuncia a su posibilidad de redención se abandona a un vacío tal que ni siquiera puede asegurar el fundamento cultural en el que construir y mantener la sociedad civil y democrática.

Tenemos la misión de transfigurar el mundo. Aprovechemos un signo de nuestro tiempo: el anhelo de vida eterna, de permanencia, de infinitud que el ser humano necesita, sólo puede provenir de Dios. Por tanto, Dios es de primera necesidad para resistir las tribulaciones de este tiempo. Fijemos nuestra atención en algo muy importante que se da en nuestro mundo y entre todos los hombres: una necesidad de sanación que nos da la posibilidad de explicar de nuevo lo que significa salvación. Si Dios está ausente, la existencia humana enferma y no puede subsistir. El ser humano necesita hoy, más que nunca, respuestas que él mismo no puede darse. Por eso, nuestro tiempo lo es de Adviento. Sigue siendo necesario decir con Juan Bautista, "convertíos", pues hay necesidad de un cambio que nunca se producirá sin un cambio interior, sin una conversión interior. Este cambio supone que coloquemos a Dios nuevamente en primer término. Y esto no se consigue con palabras, se logra "haciendo ver" con nuestras propias vidas. Hagamos esta propuesta a todos los hombres de nuestro tiempo sin complejos: arriesguemos nuestras vidas a presentar, a través de ellas, el rostro bello del Dios que se nos ha revelado en Jesucristo Nuestro Señor.

 

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Mensaje Provida (claudia castañeda )
quiero pedir perdon a dios a maria y atoda su corte celestial porque hace 7 años cometi el mas ......(24 dic)
Mensaje Provida (mercedes matiz )
hace varios  años tuve una serie de  abortos pido perdon a Dios y quiero que ellos encuentren la ......(22 dic)
Mensaje Provida (melin)
hace varios años tube abortos pido perdon quiero nombrarlos giovanny oscar...(22 dic)
Mensaje Provida (adriana patricia )
Hace 7 años tuve un aborto inevitable cuando tenia 4 meses era una niña y le habia dado nombre de ......(16 dic)
Mensaje Provida (luis ernesto jimenez)
quiero escribir a los niños no nacidos...(15 dic)

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